Imprescindible tanto en hogares como en el ámbito industrial, garantizar un sistema de ventilación adecuado es un aspecto técnico esencial dentro del diseño arquitectónico y de las instalaciones. La creciente preocupación por la calidad del aire interior pero también exterior, la eficiencia energética y el confort doméstico y laboral, han impulsado la evolución de estos sistemas hacia soluciones más precisas, personalizables y seguras. Para ello, una correcta selección de los conductos y su instalación determinan el rendimiento global del sistema y la durabilidad de toda la infraestructura. El diseño de una red de conductos requiere comprender la dinámica de los gases, las características de los materiales y las exigencias normativas que garantizan la seguridad y la eficiencia del conjunto. Y los profesionales que intervienen en estos proyectos, como ingenieros, arquitectos, diseñadores o instaladores, necesitan contar con información actualizada que les ayude a abordar cada tipo de aplicación con garantías. Desde Convesa, con más de 50 años de experiencia en el diseño y fabricación de conductos para la extracción de humos y sistemas de ventilación, hemos preparado esta guía práctica que esperamos sea útil para la mejora del rendimiento y la calidad ambiental de los edificios. La consideración de los conductos de ventilación es un componente decisivo en el diseño de cualquier edificio o instalación. Su impacto abarca desde la calidad de la habitabilidad, hasta la seguridad y el ahorro energético. En entornos empresariales e industriales, en los que los procesos pueden generar más calor, contaminantes o humedad, disponer de un sistema de ventilación bien calculado y correctamente instalado garantiza condiciones operativas seguras que, además, influyen en la rentabilidad del negocio. Los sistemas de ventilación modernos ya no se limitan a introducir o extraer aire. Su misión es equilibrar presiones, regular la temperatura, controlar la humedad y filtrar partículas, manteniendo los parámetros de calidad del aire interior definidos por el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y el Código Técnico de la Edificación (CTE). Así, un proyecto de ventilación bien planteado no solo mejora el confort de los ocupantes del espacio, sino que además prolonga la vida útil de los equipos de climatización y demás maquinaria, y reduce el consumo energético total. Esto convierte al sistema de conductos en un elemento de ingeniería que debe diseñarse con el mismo rigor que, por ejemplo, las estructuras de tecnología o las instalaciones eléctricas. La ventilación mecánica se ha convertido en la solución estándar en la mayoría de las edificaciones modernas. Mediante un sistema de conductos bien configurados, y a diferencia de la ventilación natural, su funcionamiento es independiente de las condiciones meteorológicas y puede controlarse con precisión. Para ello existen tres configuraciones principales: Sistemas de extracción: Están diseñados para eliminar el aire viciado de cocinas, laboratorios, talleres o espacios industriales, así como de espacios domésticos que cuentan con sistemas de calefacción independientes como estufas de pellets o leña. Su eficacia depende del equilibrio entre el caudal extraído y el aire de reposición, evitando depresiones o desequilibrios de presión y garantizando que el flujo de gases se realiza naturalmente hacia el exterior. Sistemas de impulsión:Estos sistemas, además de expulsar los gases al exterior, introducen aire natural pero en ocasiones también tratado, filtrado o climatizado, hacia el interior del espacio habitable. Son configuraciones que se integran habitualmente en redes de conductos metálicos concéntricos o coaxiales como la gama Convesa INOX COAXIAL – JJ, garantizando mediante el flujo bidireccional de gases y aire una ventilación continua libre de contaminantes. Sistemas de recuperación de calor (VMC con recuperación): Mediante intercambiadores, estos equipos aprovechan la energía térmica del aire expulsado para precalentar o preenfriar el aire entrante. De este modo, añaden a su función de ventilación una cualidad añadida que ayuda a reducir significativamente la demanda energética, contribuyendo con ello al cumplimiento de los objetivos de eficiencia fijados por la normativa europea. En Convesa recomendamos que la elección del tipo de sistema responda siempre a un estudio detallado del uso del edificio, la densidad de ocupación, la evaluación del volumen y características de los gases generados, y los requerimientos de calidad ambiental. En un entorno industrial, por ejemplo, la prioridad suele ser la extracción localizada y la adecuación a riesgos específicos relacionados con la actividad, mientras que en oficinas, hogares o centros comerciales prevalecen los criterios de confort térmico, ambiental y acústico. Los conductos de ventilación son el elemento que hace posible el flujo adecuado de aire, y sus características técnicas determinan en gran medida la eficiencia del sistema completo. La estanqueidad es un factor de rendimiento y sostenibilidad que garantiza la hermeticidad del sistema. Una red con fisuras o fugas puede perder hasta un 30 % del caudal de gases, lo que implica mayores riesgos para la seguridad de todo el sistema y un deterioro de su vida útil y de su capacidad funcional. Los conductos se clasifican en clases de estanqueidad (A, B, C y D), según la norma EN 12237, de modo que las clases superiores, especialmente la C y la D, son las más recomendables para sistemas de alta exigencia o largos rendimientos. Especialmente en instalaciones industriales en las que los conductos atraviesan sectores con riesgo de incendio, los sellados deben cumplir con las normas de resistencia y compartimentación establecidas en el DB-SI del CTE. En Convesa fabricamos y suministramos soluciones con sellados certificados que impiden la propagación de humo o gases tóxicos, garantizando la integridad del sistema incluso en situaciones críticas. Acero inoxidable: Idóneo en entornos con alta humedad, atmósferas corrosivas o donde la durabilidad sea prioritaria. El acero inoxidable AISI 316L se utiliza para fabricar las gamas de pared simple Convesa BI y BJ. Conductos flexibles:Útiles para tramos cortos, conexiones o zonas con geometrías complejas. La gama Convesa INOX IF se presenta en diferentes diámetros para adecuarse a cada necesidad del proyecto, con la comodidad añadida de poder cortar las secciones de conducto precisas durante el propio proceso de instalación. Conductos aislados con lana de roca: Esenciales en recorridos que requieren control térmico o/y acústico, este aislamiento reduce el riesgo de condensación y mejora el confort del